La felicidad de vestirse al margen de la moda

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De nada cuesta más liberarse que de aquello que uno ha confundido con una liberación.

A. Nothomb

Barbas, bigotitos en punta, pantalones pitillo, gafas estilo retro (porque las de pasta negra ya no se llevan), flequillos rectos, melenas cortas, piercings septum y labios ciruela invaden mis ojos cuando miro el instagram, reviso el facebook o camino por la calle y me cruzo con la gente y los escaparates… La gente y los maniquís de las diferentes tiendas con las que me topo en mi recorrido no se distinguen mucho entre sí. Sigo caminando y de repente alguien parece salido del pasado. Tres calles más adelante encuentro otro igual. Llega la noche y voy a cualquier bar molón del centro de la ciudad y me encuentro rodeada de gente del mismo estilo que el del par de individuos que había visto durante el día; y los que destacaron por la calle ya no lo hacen en el bar. ¡Qué duro es parecerse a los demás! Y qué difícil escapar de la moda.

Tras mucho tiempo sin escribir, esta vez vengo con un tema que siempre me ha interesado: la moda, entendida como experiencia de vestirnos con el fin de crear una imagen estética propia que nos expresa en medio de la sociedad.

Si no habláramos y permaneciéramos silenciosas, nuestros vestidos y el estado de nuestros cuerpos revelarían la vida que hemos llevado.

Coriolano

W. Shakespeare

La moda ha conseguido tener un lugar importante en la cultura y se ha convertido, como el arte, en una forma de expresión más. Cuando elegimos vestir de un modo u otro nos identificamos como individuos o como parte de un grupo, así nos reconocemos y nos reconocen.

En el libro de J. C. Flügel “Psicología del vestido”  puede leerse que “La finalidad del adorno es embellecer la apariencia física a fin de atraer las miradas admirativas de los rostros y fortalecer la autoestima”. ¿De qué modo podemos manifestar nuestra estima individual si vamos vestidos según lo que está de moda en las tiendas?

Pues el traje proclama al hombre.

Hamlet

W. Shakespeare

Es un hecho inevitable que la moda es un síntoma de la sociedad que expresa el espíritu de su época. De todos modos considero nuestro tiempo como el más plural que ha existido, pues en el pasado era común una sociedad vestida bajo el mismo estilo; no hace falta decir que hasta la II Guerra Mundial, por moda, las mujeres sólo vestían con faldas y los hombres siempre con traje de chaqueta y pantalón. El enfrentamiento bélico mundial revolucionó incluso la manera de vestir de la gente, la cual comenzó a introducir en su día a día la ropa apta para actividades extraordinarias como el deporte, el trabajo en la fábrica, el servicio militar, etc…

Ejemplo de cómo se crea una moda podrían ser los “vaqueros”, “jeans”, “tejanos” o como queráis llamarlos. Esta prenda principalmente utilizada como “uniforme de trabajo” por mineros californianos en la segunda mitad del siglo XIX fue luego introducida en el siglo XX a las tendencias de vestir “popular” gracias a su tejido denim. ¿Quién no tiene uno? Ha tenido que pasar siglo y medio para que éste tipo de pantalón sea la prenda de vestir más básica y asequible de todos los tiempos. Su apariencia resaltará dependiendo de su propio diseño y de cómo sea vestido según el gusto personal de cada uno. Y es en este punto donde recae la importancia de la autoestima y personalidad como elementos que nos distinguirá dentro de la moda, de las tendencias y movimientos de la sociedad que formamos parte.

I think is better to be happy than well dressed.

Iris Apfel

Personalmente me definiría como alguien que no sigue ningún estilo en particular y sin ningún interés de pertenecer a ninguna “tribu urbana”. No me gustan demasiado los fashion bloggers ni las revistas sobre moda, pero, la ropa, me encanta. Como ya he dicho antes, me encantan las personas que consiguen expresarse por medio de ésta en vez de formar parte del “espíritu y los valores sociales de su época”. Entusiasmada por esta idea, me gustaría mencionar aquí varias personas cuya imagen y estilo personal me llama la atención enormemente.

En primer lugar destaco a Iris Apfel, no sólo por su avanzada edad sino por su fuerte personalidad alejada de toda convencionalidad estética general. Su estilo supera cualquier barrera temporal y estilística, y aunque forme parte de la clásica alta sociedad, esta señora no viste igual que sus semejantes de edad ni de esfera social. Lo que transmite, es un adorable espíritu atrevido e individual que simplemente me encanta.

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El estilo de Liz Baca para mí es increíble. Me da gusto ver cómo una estilista crea looks con ropa vintage y de segunda mano que desprenden más personalidad que cualquiera a la más última moda. Esta chica es un ejemplo de cómo vestir vintage sin recrear ningún estilo del pasado y parecer anacrónico. Además demuestra gran independencia de la moda actual.

Sí, ya sé que he dicho que no me gustan las fashion bloggers, pero cuando me topé con Leandra Medine no pude ignorarla. El concepto de su blog llamado MAN REPELLER es acertadamente femenino y auténticamente antimoda: Good fashion is about pleasing women, not men, so as it happens, the trends that we love, men hate. And that is fantastic… Pero en contra de toda tendencia estilística atractiva para el hombre, Leandra en su blog, propone, a la mujer que le guste la moda, vestirse como ella quiera usando la ropa como le venga en gana sin respetar las normas convencionales del vestir. Así se atreve a utilizar calcetines con sandalias o faldas sobre pantalones.

Love in the age of post-selfies

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@Foreveryoursbetty es una blogger de Glasgow. Esta escocesa tiene un impacto tan local que se aleja por sí misma de lo fashion más mainstream. Vuelvo a repetir que no me gustan las blogers pero no puedo dejar de destacar lo excéntricamente inusual de la imagen de esta chica de pelo color fanta, y eso me gusta..

Para acabar, mi gran amigo Guille, estilista venezolano afincado en Ciudad de Panamá es el ejemplo más directo al que puedo acudir. Su estilo es digno de la especial personalidad que posee, capaz de cruzar la barrera del género.

¡Qué felicidad la de vestirse con gusto propio!

No nos engañemos con las falsas campañas e ideas actuales que nos dicen que tenemos que ser nosotros mismos cuando lo que nos ofrecen es marcar esa diferencia vistiendo, escuchando, leyendo, pensando y siguiendo lo que se impone como moda. Si tan de moda está el #loveyourself o el #beyourself, las calles de nuestras ciudades estarían llenas de gente rebosando autoestima y carácter personal por las ropas que visten. “Don´t look like me, look like you” es el slogan publicitario de la sección de moda de Amazon.com…

Sigamos la moda por nosotros mismos y no por ella, al fin y al cabo de esto se trata la libertad que tanto reivindicamos por todos los medios.“When you don’t dress like everybody else, you don’t have to think like everybody else” dice Iris Apfel. Así que felices aquellos que no piensan como los demás y se visten libres de estilos y modas.

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